La seguridad de la presa Portezuelo Grande, ubicada sobre el río Neuquén e integrante del complejo hidroeléctrico Cerros Colorados, volvió a ocupar un lugar central en la agenda regional. Después de 17 años de una sentencia judicial que ordenó realizar obras para mejorar su capacidad de evacuación, los gobiernos nacional y provincial firmaron un acuerdo para avanzar con la construcción de un canal aliviador.
El convenio fue suscripto el lunes 2 de noviembre por el gobernador Rolando Figueroa y el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. El proyecto contempla la construcción de un canal de aproximadamente 1.620 metros de longitud, capaz de conducir hasta 4.000 metros cúbicos de agua por segundo.
¿Cuál es el riesgo en Portezuelo Grande?
El problema identificado por los estudios técnicos no está principalmente en la cantidad de agua que pueden almacenar los embalses del complejo, sino en su capacidad para evacuar grandes volúmenes durante una crecida extraordinaria.
En un escenario extremo, el agua podría alcanzar niveles que comprometan las condiciones de seguridad de la presa. Por eso se proyecta una tercera vía de descarga hacia el embalse Los Barreales.
Esto no significa que Portezuelo Grande esté por derrumbarse. Se trata de una intervención preventiva frente a situaciones hidrológicas excepcionales.
Una obligación judicial que lleva años pendiente
La necesidad de ampliar la capacidad de evacuación de Portezuelo Grande tiene un antecedente judicial. En 2009, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme una sentencia que obligaba al Estado nacional a ejecutar obras para reforzar la seguridad de la infraestructura.
Sin embargo, las intervenciones necesarias continuaron pendientes durante los años siguientes.
La preocupación no se limita a Neuquén. Las localidades del Alto Valle rionegrino también podrían verse afectadas ante una crecida extraordinaria del río, por lo que la seguridad del complejo tiene importancia para ambas provincias.
¿Cómo funcionará el canal aliviador?
El proyecto prevé construir una nueva vía de evacuación sobre la margen derecha de Portezuelo Grande.
El canal contará con un sistema de terraplén fusible, diseñado para permitir el paso del agua cuando alcance determinados niveles durante una crecida. De esta manera, se busca evitar que el embalse llegue a condiciones que comprometan la seguridad de la presa.
La obra no reemplazará las estructuras existentes, sino que incorporará una alternativa adicional para manejar los caudales extraordinarios.
¿Qué falta para que se concrete?
El convenio establece que el Estado nacional tendrá a su cargo el desarrollo del proyecto ejecutivo, los procedimientos de contratación y la supervisión de los trabajos. También deberá gestionar los mecanismos de financiamiento.
Por su parte, Neuquén será responsable de tramitar el estudio de impacto ambiental y social, los permisos correspondientes y las autorizaciones necesarias para ejecutar la obra.
La firma del acuerdo representa un avance administrativo, pero no significa que la construcción haya comenzado. Todavía quedan etapas técnicas, ambientales y de contratación por completar.
Después de casi dos décadas de reclamos, el desafío será transformar el compromiso firmado en una obra que mejore efectivamente la seguridad de las poblaciones de la región.

