El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Mara Salto, una joven oriunda de Cipolletti que fue secuestrada el 28 de julio de 1976 durante la última dictadura cívico-militar argentina.
Los restos fueron hallados en el predio donde funcionó La Perla, uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio de Córdoba.
Según la información difundida por fuentes cercanas a la familia, el viernes se realizará una conferencia de prensa en Córdoba, con la participación del juez Hugo Vaca Narvaja e integrantes del equipo forense.
Una vida atravesada por la militancia
Mara era hija del médico y exintendente de Cipolletti Julio Dante Salto. Estudió en el colegio María Auxiliadora de Neuquén, militó en la Unión de Estudiantes Secundarios y participó en actividades de alfabetización en barrios de la costa.

Más tarde se trasladó a Córdoba para estudiar Medicina en la universidad pública. En 1976 cursaba tercer año, presidía el Centro de Estudiantes y militaba en la Juventud Universitaria Peronista.
El 28 de julio de ese año fue secuestrada en la vía pública por un grupo parapolicial.
Su familia comenzó a buscarla inmediatamente. Durante años intentó reconstruir qué había ocurrido y logró establecer que había sido secuestrada por un grupo de tareas vinculado a la estructura represiva comandada por Luciano Benjamín Menéndez.
Cincuenta años después
La Perla fue parte del aparato de terrorismo de Estado que funcionó durante la dictadura. Allí permanecieron cautivas miles de personas, muchas de las cuales fueron asesinadas y desaparecidas.
La identificación de los restos de Mara Salto permite avanzar en la reconstrucción de su destino y constituye un hecho significativo para su familia y para la memoria colectiva.
A cincuenta años de su secuestro, su identificación vuelve a poner en primer plano la importancia de la búsqueda de las personas desaparecidas y del trabajo científico para esclarecer los crímenes del terrorismo de Estado.

